viernes, 15 de octubre de 2010

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

Me gusta entrar en varias redes sociales, leer los perfiles, y descubrir pensamientos, experiencias, formas de ser y estar en el mundo .

Uno de los temas más recurrentes y que gana por goleada es la Felicidad, mejor dicho la búsqueda de la Felicidad.

La gente la espera , esperan que lleguen en forma de dinero, éxito, relaciones, conocimiento, o en forma de mágica técnica espiritual.

En definitiva una búsqueda, una espera de algo externo, alieno a uno, algo que consigo o que me dan de fuera.

Cómo coach esto es algo que se ve, quiero conseguir esto, me lo tomo como un reto ya que si lo consigo lograre ser feliz, aquí hay que estar muy atentos e incrementar la conciencia, pues hay una confusión entre el tener y el ser.

¿Cómo puedo saber que si logro x seré feliz? Si estuviera seguro es que ya conozco la felicidad y si la conozco es que ya está en mi y si está en mi es que no está fuera, entonces la cuestión ya es otra ¿cómo hago para conectar con ella?

Una pregunta que suelo hacer ante este tema es ¿Cómo sabes que vas a ser feliz en el futuro obteniendo x si no eres feliz ahora? ¿Qué te impide ser ahora?

A partir de esta pregunta suele inexorablemente aparecer el… no se o su variante no lo se…,entonces aparece la toma de conciencia de que no conocían que era la felicidad y buscaban fuera como quien no sabe que el tesoro se halla dentro.

La búsqueda que suelen hacer es externa, generalmente de algo que no poseen materialmente o relacionalmente y que identifican como la causa de su no felicidad.

A partir de aquí uno descubre que la Felicidad es un acto de valentía que lo fácil, lo cómodo es derruirse, lo difícil es mirar hacia dentro, no hacia el ombligo.

Tal como se entiende la Felicidad es conseguir algo, mientras que la Felicidad auténtica no depende de que eso este o deje de estar, sino de la actitud ante las circunstancias de la vida.

Pongamos un símil, ante un mismo hecho, por ejemplo el reciente cancelamiento de vuelos, observamos que unos se ponían a gritar, otros poco más que agredir a los empleados de aerolíneas, otros pocos a pensar en lo desgraciados que son por lo que perdían, otros aprovecharon para reírse y otros pocos para conversar y ver que nuevas posibilidades les ofrecía la nueva situación.

Esta misma situación es aplicable a todas en la vida, los auténticos cambios no dependen de lo externo, eso son cambios remediativos, ilusorios, la autentica revolución del cambio, la autentica felicidad se ha de dar en la cabeza, son nuestros pensamientos los que actúan sobre los estados de conciencia.

Con un correcto pensar, con un correcto actuar, con una buena filosofía de vida, uno puede ser el capitán del barco de la Felicidad y así mientras van sucediendo situaciones en la vida, donde quizás los de alrededor se enfaden, alteren, molestes o alegren, uno comprenderá y agradecerá esas situaciones como experiencias enriquecedoras, fortalecimiento para el Alma y a su vez reflejo e inspiración para los demás.

En definitiva no ser pasivo ante la Felicidad, esperándola que llega del exterior, sino ir por ella activamente transformando el plomo en oro, el agua en vino el fracaso en éxito.

Seamos pues actores principales de nuestra vida

Jordi Torres

Coach espiritual

miércoles, 6 de octubre de 2010

AVISO

Se acerca la fecha de inicio de la Certificacion Profesional de Coaching y quedan pocas plazas ¡No pierdas la oportunidad!¡Matriculate!

lunes, 4 de octubre de 2010

Frases para reflexionar

El coaching tiene un impacto real sobre el negocio

Dos investigadores desarrollan una herramienta que mide el retorno de la inversión en coaching

Muchas empresas usan activamente el coaching para sacar lo mejor de sus empleados. Ahora bien, los directivos o los encargados de tomar la decisión de implantarlo en la organización se muestran en muchas ocasiones escépticos porque no perciben su valor de un modo palpable. Dos investigadores norteamericanos han desarrollado un método científico para determinar el valor del retorno de una inversión en coaching. De esta manera, esperan ayudar a las empresas a definir su estrategia al respecto. Los primeros datos extraídos de este estudio muestran que el coaching tiene un impacto real sobre el negocio o sobre los resultados. Por Raúl Morales.

El coaching de los ejecutivos es ya una estrategia de negocio que se ha abierto paso entre las organizaciones como una herramienta muy estimable capaz de sacar a relucir sus talentos escondidos o poco explotados. Pese a que pocos dudan de su utilidad, hay corrientes de escepticismo dentro de las empresas respecto a su eficacia. Ahora, dos investigadores están desarrollando un modo de valorar el retorno que las empresas tienen de su inversión en coaching.

Más y más empresas dan trabajo a “coaches” para potenciar el talento de sus ejecutivos y, como consecuencia, mejorar los resultados del negocio. Una encuesta llevada a cabo el año pasado por el Instituto de Capital Humano y DBM (una empresa de coaching) puso de manifiesto que el 60% de las empresas estadounidenses usan los servicios de un “coach”. El mismo estudio llegaba a la conclusión de que 472 empresas muy representativas del país y de todos los sectores consideraban que el coaching era una buena forma de que un directivo llegara a desarrollarse.

Pero quizá el elemento central no sean todos estos porcentajes, sino si hay realmente un retorno en la inversión que las empresas hacen en coaching. Esta es la pregunta que Derek Steinbrenner, de Cambria Consulting y Barry Scholosser, Strategic Executiv Advisors, se hicieron antes de empezar su investigación.

¿Una buena inversión?

Para llevarla a cabo, están trabajando con varias compañías que usan coaches habitualmente, como Wachovia, Credit Suisse, Deloitte o Citi. Su primera impresión es que “el coaching tiene un impacto real en el negocio”, comentan en una nota de prensa de la Society for Industrial and Organizational Psychology, donde presentarán los resultados de este investigación el mes que viene..

Ha habido muchos estudios que han mostrado claramente que el coaching es muy útil para los individuos, pero los directivos quieren saber, como es lógico, si su inversión en este sistema va a ser o no bueno para la empresa.

Steinbrenner y Scholosser consideran que todos los actores en el proceso de coaching (el coach, el directivo y quién recibe la formación) le atribuyen un valor positivo. Ahora bien, los segundos, los directivos se muestran menos entusiastas sobre sus beneficios.

“Buscan una evidencia creíble con la que poder mostrar a quienes están por encima de ellos que no es una perdida de tiempo y dinero”, dice Steinbrenner.

Eso es justamente lo que busca este estudio. Ambos investigadores están desarrollando un sistema científico de medición de la efectividad del coaching que será muy útil para que las organizaciones puedan diseñar sus programas de formación o tomar decisiones al respecto.

“Básicamente estamos tratando de determinar el impacto del coaching desde la perspectiva del coach, del directivo y de quién recibe este tipo de formación. El coaching afecta a cada actor de manera diferente y nosotros estamos desarrollando conclusiones que sean útiles para todos ellos”, afirma Scholosser.

Uno de los motivos por los que los directivos no se muestran muy entusiasmados con el coaching es porque no se les suele pedir que tomen parte activa en el proceso. Por ello, el estudio recomienda que todos los agentes involucrados en el coaching tengan en cuenta el papel de los directivos. “De lo contrario, éstos lo contemplarán como algo de escaso valor”.

Los beneficios

El coaching fue usado al principio para relanzar las carreras de ejecutivos que habían perdido el norte. Hoy en día, este tipo de “remedios” se usa menos, ya que el coaching es utilizado proactivamente para desarrollar las potencialidades de los empleados y que incluso éstos puedan entrar en las carreras de sucesión de los máximos dirigentes de una organización.

“El coaching es una técnica de desarrollo individualizado que está ganando terreno en algunas organizaciones, ya que revisa sistemáticamente sus talentos y sus planes de sucesión”, comenta Steinbrenner.

El estudio advierte que, aunque el coste del coaching (entre los 20.000 y los 40.000 dólares para una formación de 6 meses) es un factor a tener en cuenta, no es el único. Según sus autores, el coaching potencia el compromiso del empleado, hace aumentar su productividad, lo alinea con la estrategia de la empresa y mejora la capacidad de comunicación. “Todo ello puede tener un impacto positivo sobre los resultados de la empresa”

Pero quienes deben tomar la decisión de implantar en una empresa el coaching se basan sobre todo en el valor para tomar una decisión en un sentido o en otro. “En el estudio sugerimos que un directivo se fija más en el coste cuando no tiene una idea clara o de primera mano sobre el valor que aporta el coaching”.

viernes, 24 de septiembre de 2010

La Valentia

La valentía es un valor a desarrollar, un valor de los que si tuviera que elegir que fueran unidos a un proceso de coaching, estaría en el pódium. La valentía va unida a una prueba a superar. Un contraste que suponga un esfuerzo, una elección entre cobardia y valentia . Estas dos van juntas de la mano, es cuestión de actitud pasiva o activa, en qué lado de la moneda enfocamos. Cómo casi todas las cosas de la vida a mayor practica menor esfuerzo requiere en sucesivas ocasiones, la valentía no es una excepción. Caminar hacía la valentía es dar un paso en el vacio , para descubrir que el abismo no es tan abismo . Al hablar de valentía hay que puntualizar, que esta no es sinónimo de que con su mera presencia se logre lo que uno quiere, lo que si da es que enciende la mecha dónde uno se despoja de la parálisis que impide dar ese paso, que abrirá esas puertas de la cárcel psicológica del miedo y su leal concubina la cobardía.

He aquí la cuestión si bien es posible que no se consiga lo que uno quiere , la valentía viene acompañada de no menos sustanciosos premios .En primer lugar se descubre que la tan aclamada seguridad es una falacia , una ilusión óptica que no tiene lugar en el ser humano , en su lugar se descubre que lo que hay son múltiples caminos desconocidos, el fuego interior despierta y disfruta como cuando de niño abría los presentes, ante la sorpresa de lo desconocido ,de la incertidumbre de la vida , más allá de lo que haya en su interior. Esa es la mágia de la valentía, nos adentra en un mundo desconocido con la visión de un niño que disfruta del presente, viendo con ojos nuevos cada situación de la vida, sin por ello dejar de tener los pies en la tierra y reconocer la dificultad que pudiese tener la situación.

Como coach, lo apasionante de esto es hacerle al coache de espejo claro , donde pueda verse reflejado , para así afrontar los retos que la maestra vida pone a diario, no desde la compulsión de ir deseo tras deseo buscando completarse a través de ellos , sino desde la clara y honesta comprensión de quien sabe que ya lo tiene todo en sí y a través de los retos manifiesta lo que ya tiene, identifica lo que le frena, lo que le impulsa , para de esta forma recuperar las fuerzas latentes que se hallan a la espera de ser re-activadas . Sólo hay una forma de saberlo como decía el genial Antonio Machado, caminante no hay camino se hace camino al andar.

Un excitante camino, dónde tanto coach como coachee , descubren la aventura, el riesgo , la valentía que implica y exige vivir .

Jordi Torres .c